Las Facciones de Resistencia de Asia Occidental condenan el ataque imperialista de Estados Unidos contra Venezuela

Mediante el sitio web Abolition Media, se presentó un resumen de las principales declaraciones, acusaciones y comunicados publicados por diversos grupos de resistencia del sector de Asia Occidental en relación a los acontecimientos ocurridos en Venezuela este sábado 3 de enero.

Desde el Frente Popular (PFLP) hasta Hamás, la postura parece uniforme y se acusa de intervencionismo político por parte de Estados Unidos, teniendo como objetivo hacerse parte de los recursos capitalizables del país sudamericano, por ejemplo: el petróleo:

También, la argumentación se respalda fuertemente desde una lógica anti-sionista, pues equiparan ambas realidades como causas de una misma premisa: el imperialismo.

Los grupos u organizaciones citadas son:

  • Frente Popular para la Liberación Palestina
  • Yihad Islámica Palestina
  • Hamás
  • Frente Popular para la Liberación Palestina-Comando General
  • Frente Democrático por la Liberación Palestina (desde las declaraciones de Ali Faisal)
  • Comités de Resistencia Popular
  • Hezbolá
  • Farah Al-Intifada
  • Masar Badil / Movimiento Palestino por el Camino Revolucionario Alternativo

El Frente Popular para la Liberación Palestina [PFLP]1 denunció lo que calificó de «agresión imperialista estadounidense» contra Venezuela, incluyendo ataques aéreos y con misiles contra Caracas y objetivos civiles, residenciales y militares, calificándola como un nuevo episodio de «terrorismo organizado estadounidense» contra Estados soberanos. El Frente declaró su solidaridad «ilimitada» con el presidente Nicolás Maduro y argumentó que Venezuela está siendo castigada por su postura antihegemónica y por apoyar a Palestina, describiendo los pretextos de Washington como una tapadera para la «piratería imperialista» y el robo de recursos. Afirmó el derecho de Venezuela a resistir «por todos los medios», instó a un frente progresista internacional unificado y advirtió que la escalada corre el riesgo de desencadenar conflictos más amplios.

La Yihad Islámica Palestina [YIP]2 condenó el ataque de Estados Unidos contra Venezuela como una campaña cada vez más intensa, que va desde el bloqueo hasta los ataques directos, con el objetivo de dominar, ocupar y saquear, y como una violación flagrante de la soberanía y el derecho internacional. La calificó a Venezuela como blanco por su firme apoyo a Palestina y a las fuerzas de resistencia regionales, y describió la lucha como parte de una batalla anti-imperialista compartida. Declaró su plena solidaridad con el gobierno de Maduro y llamó a los movimientos de liberación mundiales a oponerse a la agresión y defender el principio de autodeterminación.

Hamás3 condenó el ataque de Estados Unidos contra Venezuela y el presunto secuestro del presidente Maduro y su esposa, calificándolo de grave violación al derecho internacional y de la soberanía de un Estado independiente. El movimiento calificó el ataque como una prolongación de las injustas intervenciones estadounidenses impulsadas por la ambición imperialista, que han desestabilizado a múltiples países y amenazado la paz mundial. Hamás instó a la ONU, especialmente al Consejo de Seguridad, a tomar medidas para detener el ataque de inmediato.

El PFLP-CG4 describió el ataque de Estados Unidos contra Venezuela como «terrorismo internacional estadounidense organizado» y una advertencia a cualquier actor que apueste por el papel de Washington. Declaró su alineamiento con Maduro y el pueblo venezolano contra lo que describió como el acoso de la era Trump, vinculando la conducta de Estados Unidos con su respaldo a las acciones «israelíes» contra los palestinos. La declaración pedía una amplia solidaridad mundial para evitar el «fuego del caos, la muerte y la hegemonía» se extendiera aún más.

Ali Faisal (DFLP)5 condenó el ataque de Estados Unidos contra Venezuela como una violación flagrante de la legitimidad internacional y un ataque no solo a la independencia de Venezuela, sino también a la seguridad del Caribe y América Latina en general. Hizo hincapié en la solidaridad de los palestinos «en todos los ámbitos» e instó a las instituciones internacionales y a la opinión pública mundial a actuar con urgencia para detener la agresión. Faisal expresó su confianza en que los venezolanos resistirán el ataque y frustrarían sus objetivos.

Los Comités de Resistencia Popular [PCR]6 denunciaron el ataque de Estados Unidos contra Venezuela y el supuesto secuestro de Maduro y su esposa como la cúspide del «fascismo y las barbaries mundiales», y describieron a Estados Unidos como un enemigo de todos los pueblos libres. El PRC instó a los venezolanos a resistir la invasión, reafirmó su derecho a la autodeterminación y pidió a la ONU y a los pueblos libres que se enfrentaran a lo que describió como un intento de apoderarse de los recursos de Venezuela. Calificó el ataque como una prueba de la «cara fea» de los sucesivos gobiernos estadounidenses.

Hezbolá7 condenó lo que describió como agresión terrorista e intimidación de Estados Unidos contra Venezuela, incluidos los ataques contra infraestructuras civiles y vitales y el presunto secuestro de Maduro y su esposa, calificándolo de violación sin precedentes de la soberanía y las normas de la ONU. Hezbolá enmarcó el ataque como parte del proyecto más amplio de Washington de dominación, extracción de recursos y guerra, acusando a Estados Unidos e «Israel» de compartir un compartamiento colonial y advirtiendo que el ataque amenza a cualquier Estado independiente que se resista a la hegemonía. Afirmó su plena solidaridad con Venezuela e instó a los gobiernos y a los «pueblos libres» de todo el mundo a denunciar el ataque y apoyar el derecho de Venezuela a defender su soberanía.

Fatah Al-Intifada8 condenó el ataque estadounidense como «terrorismo estadounidense» destinado a imponer su dominio no solo sobre Venezuela, sino también sobre todo la cuencia del Caribe y sus recursos. Argumentó que hacer frente al ataque es un deber que va más allá de Venezuela y que incumbre a los Estados aliados, los organismos internacionales y el Consejo de Seguridad de la ONU, calificándolo como una prueba similar a las responsabilidades del mundo durante la guerra en curso en Gaza. El movimiento declaró su solidaridad con Venezuela y predijo la inevitabilidad de la victoria de los pueblos sobre la agresión imperialista.

Masar Badil (Movimiento Palestino por el Camino Revolucionario Alternativo)9 describió el ataque como una violación flagrante del derecho internacional y una lógica de «aniquilación criminal». La declaración afirmaba que el objetivo de Washington es apoderarse de los «recursos estratégicos compartidos» de Venezuela, especialmente el petróleo y los minerales, y calificó la declarada «lucha contra el narcotráfico» como un pretexto para el imperialismo. Llamó a la movilización mundial en solidaridad con Venezuela, respaldó la decisión soberana del gobierno bolivariano de responder con la lucha armada e instó a realizar manifestaciones ante las embajadas de Estados Unidos, declarando «¡Como en Palestina…en Venezuela, no prevalecerán!».

Extraído de Abolition Media
Notas al pie
  1. El Frente Popular para la Liberación Palestina es una organización marxista-leninista laica perteneciente a la Organización para la Liberación Palestina (OLP). El Frente considera ilegales los gobiernos de Fatah en Cisjordania y de Hamás en la Franja de Gaza.[]
  2. La Yihad Islámica Palestina es un grupo yihadista islamista sunita. Su objetivo principal es el derrocamiento del Estado de Israel y la creación de un Estado islámico en territorio palestino.[]
  3. Hamás es una organización política y paramilitar palestina sunita la cual aboga por «el establecimiento de un Estado de Palestina completamente soberano e independiente». Actualmente, ejercen control de ciertas zonas en la denominada Franja de Gaza.[]
  4. El Frente Popular para la Liberación de Palestina-Comando General es un grupo disidente del PFLP que se separaron en 1968 acusando la poca iniciativa armada del Frente. De esta manera se formó un grupo guerrillero que lucha contra Israel alejado del marxismo.[]
  5. Ali Faisal es vicepresidente del Consejo Nacional Palestino y miembro del Frente Democrático por la Liberación de Palestina, grupo político-militar fundado por un disidente del PFLP en 1969 de ideología marxista-leninista-maoísta. Es miembro de la OLP[]
  6. Los Comités de Resistencia Popular son una coalición de múltiples organizaciones palestinas que operan principalmente en la Franja de Gaza. Compuestos por ex-miembros de Fatah y miembros de las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa, possen un ala militar: las Brigadas Al-Nasser Salah Al-Din.[]
  7. Hezbolá es un grupo paramilitar musulmán chií libanés, creado en 1982 como respuesta a la invasión israelí del sur del Líbano. Es uno de los movimeintos armados más fuertes de Asia Occidental y compone el denominado Eje de Resistencia.[]
  8. Fatah Al-Intifada es un grupo disidente de la organización político militar Fatah que se separó de esta por cuestiones relacionadas a la militarización y la corrupción política. Misma crítica realizada a la OLP, ya que el grupo no pertenece a ésta.[]
  9. Masar Badil es un movimiento de unificación palestina que busca crear una alternativa, sin dejar el radicalismo, de los procesos llevados por Fatah y Hamás. Surgió en 2021.[]

La muerte de Charlie Kirk y la «violencia del Capitalismo»

1 Charlie Kirk ha muerto: el fundador de «Turning Point USA»,2 el hombre que pasó una década criticando el «marxismo cultural», a los estudiantes, a las personas queer y a lxs trabajadores en huelga, recibió un disparo en el cuello mientras hablaba en un escenario en Utah [Estados Unidos]. Se desangró delante del público. Sus seguidores se apresuraron a presentarlo como un mártir de la «libertad de expresión». Sus enemigos se dividieron. Algunxs lo celebraron abiertamente, otrxs se preocuparon por lo que esto significaría para la izquierda. El Estado, como de esperar, actuó con rapidez, persiguiendo al tirador, prometiendo «justicia» y, discretamente, comenzaron a desplegar la retórica habitual de la Ley y el Orden.

Desde una perspectiva anarco-comunista, este momento no se trata simplemente de la muerte de un hombre. Se trata del mundo que produjo tanto a Charlie Kirk como al hombre que lo mató. Se trata de la violencia siempre presente en el capitalismo, del monopolio de la fuerza por parte del Estado, de la forma en que los antagonismos políticos se están intensificando hasta convertirse en un derramamiento de sangre abierto. Se trata de lo que ocurre cuando una sociedad impregna cada interacción de jerarquía, coacción, alineación y humillación, y luego se sorprende cuando alguien aprieta el gatillo.

Lxs comentaristas liberales hablan de este tiroteo como si fuera una ruptura grotesca, un acto ajeno que se entromete en una democracia por lo demás pacífica. Pero lxs anarquistas siempre han entendido que la violencia no es la excepción, sino la norma. Es el ruido de fondo de la sociedad de clases. El trabajo asalariado en sí mismo se impone mediante la violencia. Si te niegas a trabajar, pasas hambre, o te vigilan, o te encarcelan. Todo el constructo de la propiedad privada se basa en la amenaza y la fuerza.

Lo que ocurrió en Utah no fue una aberración impensable. Fue simplemente una expresión más directa de la misma violencia que el propio Kirk defendía cada vez que se burlaba de lxs profesores en huelga, cada vez que pedía medidas policiales severas, cada vez que elogiaba las redadas del ICE [Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos, o al inglés, United States Immigration and Custom Enforcement]3 o las guerras imperiales de Estados Unidos. Esto no quiere decir que su asesinado de celebrarse, pero no podemos ignorar que Kirk fue un arquitecto de la violencia ideológica, un hombre que utilizó su amplia plataforma para normalizar la opresión, para endurecer los corazones contra lxs pobres, lxs racializadxs, lxs queer y la clase trabajadora.

El joven que apretó el gatillo, Tyler James Robinson, no era un villano de dibujos animados, sino un producto de esta misma sociedad. Según se informa, grabó consignas antifascistas en sus balas «¡Eh, fascista! ¡Toma!» e hizo referencia a la canción «Bella Ciao».4 No se trató de un acto aleatorio de caos, sino de uno conscientemente político, moldeado por la cultura de Internet, las guerras de memes y el largo conflicto ideológico en Estados Unidos.

La cuestión no es si Robinson estaba «loco» o era «malvado». La cuestión es por qué tanta gente se ve empujada a un punto en que la muerte parece la única respuesta: la muerte de sus enemigxs o la suya propia. Estado Unidos es una olla a presión, con una desigualdad en máximos históricos, una  sindicalización en mínimos históricos, trabajadores agobiadxs por las deudas y la precariedad, viviendas inasequibles, una sanidad fuera de su alcance y el clima colapsando a su alrededor. A esto se suma el constante bombardeo de la política reaccionaria que les dice que todo lo progresista es una amenaza, que toda persona trans es un depredador, que todx migrante un invasor. Si a esto le sumamos la insistencia liberal en que el sistema es básicamente sólido, que las reformas graduales nos salvarán, obtenemos una generación preparada para la desesperación y la ruptura. No nos equivoquemos: el Estado utilizará la muerte de Kirk como combustible para la represión. Los llamamientos a la «unidad» y la «paz» se traducirán rápidamente en una mayor vigilancia, más poderes policiales y penas más severas para las protestas. Cada reunión de estudiantes de izquierda, cada marcha antifascista, cada manifestación sindical será pintada como una potencial célula terrorista. Lxs centristas liberales se unirán a la extrema derecha para exigir calma, civismo y seguridad, lo que en realidad significa docilidad, silencio y obediencia.

Por eso lxs anarquistas debemos ser clarxs. No pedimos actos individuales de asesinato, no porque lxs poderosxs no merezcan ser desafiadxs, sino porque tales actos casi siempre fortalecen la maquinaría que estamos tratando de desmantelar. La «propaganda de los hechos» tiene una larga historia en el anarquismo y nos ha enseñado que los actos aislados de violencia son fácilmente cooptados por el Estado, que los convierte en excusas para detener a lxs organizadores, cerrar los espacios radicales y criminalizar la disidencia.

En momentos como este, es fácil caer en el lenguaje de la venganza, decir que Kirk «se lo merecía», que fue justicia kármica. Pero el anarco-comunismo debe ofrecer algo más profundo que la venganza. Nuestra tarea es imaginar un mundo en el que ni siquiera nuestrxs enemigxs tengan que serlo, un mundo en el que Charlie Kirk nunca se hubiera convertido en portavoz de lxs guerrerxs culturales multimillonarixsm, en el que Tyler Robinson nunca se hubiera sentido tan alienado y furioso como para matar. Significa comprender las fuerzas que moldearon a estos dos hombres y trabajar para abolir esas fuerzas. Significa construir una sociedad en la que nadie se vea empujado al punto de creer que la única forma de cambiar el mundo es con un rifle de francotirador.

La tarea ahora es organizarnos. No retirarnos a la moralización, no tirar la toalla y declarar que todo es una tragedia incomprensible, y desde luego no dejar que el Estado monopolice el discurso. Debemos construir las estructuras que hagan menos probable la violencia, no a través de sermones pacifistas, sino a través de la ayuda mutua concreta, a través de sindicatos de inquilinxs, comités de empresa, fondos de solidaridad, clínicas gratuitas, educación radical.

La energía que impulsa a alguien como Robinson debe redirigirse hacia la lucha colectiva, hacia la acción directa masiva, hacia la construcción de un mundo que haga irrelevantes a lxs «Charlie Kirks» del futuro. Una sola bala no puede abolir el capitalismo. Pero una huelga general si pudiese. Una ola de huelga de alquileres también podría. Un rechazo masivo a lucha en las guerras el Estado, a pagar sus deudas, a obedecer a sus jefes, también podría.

La muerte de Charlie Kirk es un síntoma, no una solución. La solución es lo que construimos juntos en nuestros lugares de trabajo, nuestros barrios, nuestros movimientos. La solución es la solidaridad. La solución es el poder colectivo. La solución es un mundo en el que la vida merezca la pena para todxs, no solo para lxs ricxs, no solo para lxs reaccionarixs más ruidosxs con un escenario. Eso significa acabar con el orden económico que requiere la pobreza, acabar con el Estado que lo impone, acabar con las ideologías que nos mantienen divididxs. Significa desmantelar el aparato de violencia de forma tan exhautiva que nadie vuelva a pensar que necesita empuñar un arma para ser escuchado.

Si nos tomamos en serio el fin de la violencia política, debemos tomarnos en serio el fin el capitalismo. Cualquier otra cosa es solo tatar los síntomas.

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Notas al pie
  1. El siguiente texto corresponde a la traducción del inglés al español de una reflexión publicada por el blog anarquista The Slow Burning Fuse [Existe una traducción al portugués realizado por Agência de Notícias Anarquistas – ANA]. La publicación al español, realizada por la Red Contrainformativa no corresponde a una traducción exacta desde el idioma original, pues se busca hacer amena la lectura y contextualizar los hechos para la buena comprensión de lxs remitentes.

    Se ha utilizado conocimientos humanos y herramientas tecnológicas como Inteligencia Artificial, siempre respetando los límites éticos correspondientes.

    [La utilización de corchetes dentro del texto original es para agregar notas y comentarios por parte de la Red Contrainformativa].[]

  2. «Turning Point USA» es una organización destinada a promover las ideas «conservadoras» y alineada con corrientes políticas de derecha, enfocándose principalmente en instituciones educativas como lo son colegios, institutos o universidades.[]
  3. Agencia policial del gobierno federal estadounidense encargada de «cumplir» las leyes migratorias del país. Se mantiene activo desde su fundación en 2002 tras la firma de la Ley de Seguridad Nacional posterior a los atentados a las Torres Gemelas y al Pentágono el 11 de septiembre de 2001.[]
  4. Los casquillos de las balas sin utilizar del ejecutor de Kirk fueron pregrabados con consignas usualmente provenientes de internet y del muy criticado «humor incel» o «humor negro», dichas frases fueron las siguientes:

    *Notas los bultos* ¡Ay! ¿Qué es esto?: [los asteriscos representan una acción]Expresión de sorpresa referente al entrar en contacto con partes íntimas de otra persona.

    ¡Oye, fascista! ¡Atrápalo!: Frase satírica referente al Kirk como un fascista que debe atrapar algo, la bala.

    Oh bella ciao, bella ciao, bella ciao, ciao ciao: Verso referente a una canción popular de resistencia italiana cantada por lxs antifascista durante el período de la Segunda Guerra Mundial. Durante los últimos años, la canción se volvió popular nuevamente por su aparición y distinción en la serie La Casa de Papel de Netflix.

    Si lees esto, eres gay, jajaja: Frase popular en la comunidad de internet utilizada para molestar o burlar al rival haciendo referencia a que si comete la acción indicada será gay (tomando dicho término como algo negativo).[]