[Alemania] Ataque incendiario contra el auto del presidente el grupo parlamentario de la AfD

Durante la tarde del 3 de noviembre, se publicó un comunicado desde el sitio web Deustch Indymedia en dónde un grupo anónimo de antifascistas se adjudicó el atentado incendiario en contra del automóvil del presidnete del grupo parlamentario de la AfD («Alternativa para Alemania»/«Alternative für Dustchland»), Bernd Baumann. El atentado había sido ejecutado un par de horas antes.

El comunicado se enmarca en la solidaridad y reivindicación de lal ucha antifascita en vista del inicio de nuevos juicios en contra de compañerxs antifas por su participación en acciones que buscan frenar la escalada del discurso nazi y su reorganización en el país europeo.


Comunicado

¡Saludos ardientes a lxs antifascistas que están siendo procesadxs, en prisión o fugitivxs!

En la noche del 3 de noviembre de 2025, destruimos con un artefacto incendiario el BMW de Bernd Baumann, presidente del grupo parlamentario AfD en el Bundestag1, que estaba estacionado en el número 111 de Trenknerweg, en el distrito de Othmarschen, en Hamburgo.

En unas semanas comenzarán dos importantes juicios contra antifascistas en Dresde y Düsseldorf. Trece compañerxs están acusadxs de varios ataques contra nazis y sus estructuras en Alemania y Hungría. Las duras sentencias del primer juicio, conocido como «Antifa Ost»,2 y del juicio contra Hanna3 en septiembre indican un fuerte deseo por parte de las autoridades de condenarlxs. Hasta ahora, al sistema judicial le ha resultado a menudo difícil condenar a miembrxs de grupos militantes de izquierda que no están organizados como grupos guerrilleros por pertenecer a una organización criminal o terrorista. Ahora, los que están en el poder están tratando de establecer nuevos criterios. En Hungría, los Países Bajos y Estados Unidos, Antifa ha sido añadida a la lista de opositores «terroristas».

En un momento en el que las prácticas cotidianas asesinas y racistas de lxs nazis, la gente común y lxs policías se intensifican constantemente, en el que aumenta el cierre de fronteras a lxs refugiadxs, garantizado por la fuerza militar, en Europa, Alemania y Estados Unidos, y en el que el presidente estadounidense divaga sobre lo mucho que le gusta el olor de las deportaciones por la mañana y utiliza al ejército contra las protestas y la resistencia antirracistas, en esta época es urgente organizarse de forma militante contra el fascismo. En otras palabras, hacer exactamente lo que se critica a lxs antifascistas que actualmente están siendo perseguidos.

¡Formad una, dos, tres, varias pandillas del martillo!

¡Alerta antifascista, ya sea con un martillo o con un cóctel Molotov!

¡No queremos sexistas, racistas y fascistas en nuestra ciudad!

¡Todxs ustedes, malditos fanáticos de MAGA, seguirán a Kirk al infierno!

Clara, Emmi, Luca, Nele, Moritz, Paula, Henry, Johann, Julian, Melissa, Nanuk, Paul y Tobias: manténganse fuertes, ¡la lucha continúa!

¡Libertad para Maja, no a la extradición de Zaid a Hungría!

Extraído de de.indymedia.org, notas al pie en francés desde attaque.noblogs.org, en inglés de abolitionmedia.noblogs.org
Notas al pie
  1. El Bundestag es el equivalente a la Asamblea Nacional francesa. El partido de extrema derecha «Alternativa para Alemania (Alternative für Deutschland o AfD)» cuenta con 151 escaños, lo que lo convierte en el mayor grupo de oposición al gobierno de «gran coalición», compuesto por la derecha (CDU-CSU) y el centroizquierda (SPD).[]
  2. Un caso represivo en el que el tribunal estatal de Sajonia (en el este del país) juzgó en mayo de 2023 a cuatro compañerxs antifascistas por una serie de ataques contra neonazis entre 2018 y 2020. Las penas oscilaron entre dos años y medio y cinco años y tres meses de prisión (por lesiones graves y pertenencia a una organización criminal). Lina, la compañera que recibió la sentencia más severa, ya que fue considerada la líder del grupo que la policía y los periodistas llaman «Hammerband» (banda del martillo), se encuentra actualmente en prisión.

    El 25 de noviembre comenzará en Dresde un segundo juicio contra siete antifascistas acusadxs de los mismos delitos.[]

  3. Hanna, una compañera antifascista de Núremberg, fue condenada a cinco años de prisión por lesiones graves y pertenencia a una organización criminal (la fiscalía también la había acusado de intento de asesinato) por los ataques contra neonazis durante las celebraciones del «Día del Honor» en Budapest en febrero de 2023 (como parte de los múltiples juicios que se están celebrando en Hungría y Alemania en el caso «Budapest Antifas»).

    Además del juicio que se está celebrando actualmente en Budapest contra Maja, otrxs seis miembrxs de Antifa serán juzgadxs próximamente en Düsseldorf por los graves cargos de «intento de asesinato» y «pertenencia a una organización criminal».[]

Vehículos policiales sin identificaciones incendiados – «Los corazones revolucionarios arden para siempre»

«Y aunque algunxs nunca regresaron,

siguen vivxs en cada aliento de libertad entre nosotrxs.

Y aunque algunxs cayeron en combate,

están a nuestro lado en cada acción.

Y aunque algunxs nos dejaron pronto,

nos guían y allanan nuestro camino».

La noche del 24 de octubre de 2025, prendimos fuego a un coche policial sin identificación perteneciente a la polícia de Berlín, frente a la comisaría de la Sección 24 de Berlín. Los vehículos policiales sin identificación están estacionados en la reserva central de Kaiserdamm.

Dieciséis personas ya han sido asesinadas a tiros por la policía en Alemania durante este año. Y mientras sus familiares y amigxs aún intentan comprender esta brutal realidad, el Estado y la prensa culpan a lxs fallecidxs. Tras la ejecución de Lorenz1 en Oldenburg, la noche del 20 de abril de 2025, con disparos en la nuca, el torso, la cadera y el muslo, se están difundiendo mentiras sobre un supuesto ataque con cuchillo. Al igual que se hizo en los casos de Hussam Fadl,2 Lamin Touray,3 Mouhamed Lamine Drame4 y muchxs otrxs. Si, gracias a la presión pública, se presentaron cargos, los perpretadores uniformados salen de la sala del tribunal con sobreseimientos y absoluciones.

Mientras tanto, las personas negras y migrantes siguen siendo objeto de violencia policial racista a diario, soportando controles aleatorios, agresiones dolorosas que ponen en riesgo su vida y abusos degradantes que, con demasiada frecuencia, terminan en muerte. Esto también afecta a las personas sin hogar, a las personas con enfermedades mentales y a las personas LGBTIQ+. Las prácticas policiales racistas, criminales y mortales son omnipresentes. La inquebrantable creencia en Alemania en «el ser humano detras del uniforme» parece ser un consenso en muchas mentes, no a pesar del pasado nazi, sino precisamente por él. Esto se evidencia en la afirmación establecida de que lxs policías y soldadxs de extrema derecha son «casos aislados», aunque nadie es capaz de contabilizar la multitud de grupos de chat de extrema derecha, redes que apoyan a la NSU y grupos armados, desde «Nordkreuz» hasta «Nordbund». Y se evidencia en la amplia aceptación social de la violencia policial masiva, siempre y cuando afecte a quienes son marginados por ser extranjerxs, diferentes o enfermxs.

Mientras que lxs familiares y las iniciativas antirracistas tienen que luchar por cada pizca de visibilidad tras los asesinatos policiales, la violencia racista del Estado se ha mostrado abierta y orgullosamente durante los últimos dos años a la hora de reprimir las protestas en solidaridad con Palestina. La persecución de las organizaciones de migrantes como parte de la práctica policial alemana no es nada nuevo. En la criminalización de kurdxs y turcxs durante décadas en virtud del artículo 129b, el Estado alemán ejemplifica su búsqueda de intereses geopolíticos. Las buenas relaciones con Turquía son, entre otras cosas, una base importante para los acuerdos fronterizos y la exportación de armas. A medida que aumentaban las protestas en respuesta al incremento de los asesinatos en Palestina, la política del Estado alemán coincidió con un aparato policial que tiene sus raíces históricas en la continuidad de la explotación y la violencia coloniales, la historia nazi y el militarismo.

Con respaldo político, la policía irrumpió en las manifestaciones donde y cuando quiso, golpeando a las personas que coreaban consignas en árabe, llevaban keffiyehs o exigían la libertad para Palestina. El patrón no ha cambiado mucho desde el inicio del colonialismo: las personas que no son reconocidas por la policía y la prensa como blancas y alemanas son agrupadas como un colectivo, asignadas a una región y dotadas de características «culturales» estereotipadas. De esta manera, un movimiento diverso de decenas de miles de personas podía ser objeto de sospecha pública generalizada por ser una organización fachada de Hamás, impulsada por el antisemitismo. Actualmente, el derecho a la libertad de reunión ya no existe para el movimiento palestino.

También en las escuelas de Berlín se impone la autoridad interpretativa del Estado con el pretexto de la supuesta prevención del antisemitismo. Desde el 7 de octubre, la Administración del Senado permite a las escuelas prohibir el uso de símbolos palestinos. Según las agencias antidiscriminación, este decreto ha provocado una intimidación masiva de lxs estudiantes.

Pero mientras que cada «Del río al mar» se reinterpreta como una fantasía antisemita de exterminio, los ataques reales contra judíxs o sinagogas solo interesan a lxs políticxs en la medida en que pueden utilizarse como munición para desacreditar las protestas. El hecho de que miles de los más de 6700 casos presentados por la fiscalía de Berlín contra el movimiento solidario hayan sido desestimados por los tribunales por falta de sospecha o relevancia probablemente no preocupe a lxs responsables. La policía de Berlín siempre ha preferido castigar las protestas por sí misma. Springer & Co se encargan del resto con sus «informes».

Y antes de que alguien tenga la impresión de que este Estado policial está suficientemente consolidado, concluyamos con un vistazo a la nueva ley policial de Berlín: ASOG. El gobierno estatal negro-rojo está creando una nueva ley policial que incluye más videovigilancia, troyanos estatales y, sobre todo, un cambio significativo en las facultades de intervención de la policía. En Berlín, hace años se crearon los llamados «lugares propensos al delito (KbOs)», como el parque Görlitzer, la línea de metro U8 y la calle Rigaer.

Con el nuevo ASOG, se añadirá videovigilancia a estos lugares, que se evaluará mediante IA. Esto también será posible para eventos públicos. El software de análisis «Gotham» de Palantir hará que las masas de datos digitales sean utilizables para los funcionarios de Berlín en el futuro. La «IA de reconocimiento de comportamiento» del Instituto Fraunhofer se utilizará ahora en Berlín, tras su implementación en Hamburgo y Mannheim. El plan es entrenar a la IA con imágenes de cámaras de vigilancia en KbOs, grabaciones de objetos en peligro y material policial procedente de helicópteros y drones. Si se aprueba la ley, en el futuro la policía podrá instalar secretamente troyanos estatales en los hogares. Este proyecto también aborda el deseo de la policía de acceder a los mensajes de chat cifrados, permitiéndoles interceptarlos antes de que los servicios de mensajería los cifren.

¡Fuego y llamas para la policía!

¡Libertad para Nanuk, Maja y todxs lxs antifascistas!

¡Libertad para lxs acusadxs en el juicio de Ampelokipi!

En memoria de nuestro compañero Kyriakos Xymitiris – ΓΙΑ ΠΑΝΤΑ ΕΝΑΣ ΑΠΟ ΕΜΑΣ (Siempre uno de nosotrxs)

Recuperado de: actforfree.noblogs.org

Notas al pie
  1. Lorenz A. fue abatido a disparos por un policía luego de un confuso incidente en una discoteque. Este hecho provocó fuertes manifestaciones anti-racistas en Alemania, mientras que la policía y la prensa posicionan el caso desde la defensa del policía por un supuesto ataque de Lorenz[]
  2. Hussam Fadl fue un residente iraquí en Alemania, durante el arresto del abusador sexual de su hija, Fadl – según testimonios – se abría acercado corriendo a la patrulla donde se encontraba el agresor de su hija y fue atacado con múltiples disparos de la policía. Posteriormente, muere en el hospital.[]
  3. Lamin Touray fue un residente gambiano en Alemania, quien durante en una discusión con su pareja – en donde se le acusa de portar un cuchillo – fue abatido a disparos sin seguir alguna clase de protocolo.[]
  4. Mouhamed Lamine Drame fue un chico senegalés de 16 años quien fue asesinado luego de que el director del centro de asistencia de la juventud llamara por “riesgo de suicidio”. Lamine Drame fue encontrado portando un cuchillo y, – según la fuente policial – atacó a la policía recibiendo disparos de pistolas eléctricas, disparos con munición real y violencia física.[]